martes, 9 de marzo de 2010

BIOGRAFÍA DE JOSÉ JUAN RODRÍGUEZ QUEVEDO



Sus fueron  padres;  Zoila Quevedo, se ocupaba de bordar en seda variados dibujos, su padre fue artesano y amantes de las bellas artes, se llamó Abelardo Rodríguez, vivió siempre apartado de las contiendas políticas de su tiempo. Nació el 19 de mayo de 1997. En el Taller de su padre se cincelaba la piedra para los trapiches destinados a la molienda de la caña molar y se labraba la madera para distintos  muebles y se pintaba el al óleo ciertas decoraciones. Y así fue que el también labró la piedra y la madera, pero su gran pasión fue por las bellas artes, siempre con un lápiz o un carbón en la mano dibujada de seis a seis todos los días, buscando con cariño perfeccionar los trazos. Retrató todos los días, buscando con cariño perfeccionar los trazos. Retrató todos los pordioseros, que antes abundaban harapientos en este  querido pueblo de Carache, dibujaba también los animales domésticos que habían en una finca de su padre también fue agricultor.
El año de 1904, Carache escasamente se ve la prensa capitalina, solamente la revista del “Cojo” Ilustrado viene de Caracas y a este periódico le debe su mayor inspiración por la pintura; pues; fue conociendo, los cuadros de Tovar y Tovar, de Herrera Toro, de Cristóbal Rojas, y Arturo Michelena que más le fascinó por lo original, la gracia y perfección de sus cuadros , y ha sido su maestro preferido, reproduciendo sus obras, en especial el Miranda en la Carraca, que ha copiado del tamaño natural para ornato del Ilustre Concejo Municipal de esta Ciudad, donde también existen como obras de él, un retrato del Libertador, otro del Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre, otro del Brillante General Rafael Urdaneta y uno original del Coronel Atanacio Girardot, dirigiendo la Batalla que dio el en “Agua de Obispo” de Carache,  el año 1813 .
Para la celebración del centenario de los admisticios de Bolívar y Morillo, en Santana, cumplido el 26 de noviembre de 1920, quiso  que en su pueblo, se le rindiera el homenaje al libertador inaugurándole una estatua en Plaza Bolívar de esta ciudad, amasó arcilla y modelo su espada justiciera, siguiendo el estilo de obra del gran artista Italiano Teheraní, se la obsequió  a la Municipalidad, fue inaugurada en ese fecha y duro en la plaza Bolívar hasta el año de 1939, que fue remplazada por una de Bronce, comprada por recolección particular de todos los Caracheros.
Por algún tiempo se ocupó en trabajos decorativos, de templos y casas particulares, algunos de estos trabajos los hizo al lado de Don Luís Fontana, famoso decorador italiano, quien decoró el ilustre Concejo Municipal de Maracaibo, el de Valera y el templo Matriz  de Trujillo.
Ya el año de 1929, se casó con mi prima hermana, Josefa Falcón Quevedo, de ella nacieron cuatro varones y una hembra, el primero murió se llamaba Abelardo, el segundo, se llama Gerardo ya de 33 año, el tercero José Juan de 31 año, el cuarto Carmen Josefina de 29 años, y el quinto Joaquín Ramón Rodríguez.
En 1926, pasó una temporada en Caracas, se entiende antes de su matrimonio, visitó con frecuencia la casa Natal del Libertador, para esa fecha se podía pues la estaban reconstruyendo y a la vez la decoraba Don Tito Salas, por el mes de noviembre de ese año se ocupaba en pintar La Confirmación del Libertador, ya en ese recinto había pintado otros cuadros, maravillosos, el Matrimonio del Libertador y un gran Lienzo, la Glorificación del Libertad También estaba ya en esa casa de Bolívar el famoso lienzo que representa a Bolívar, en la emigración de 1814, llamado el “Éxodo” expuesto en el Salón de los Campos Elíseos, en la sala número 22, ocupando puesto de honor. (En 1914) cuadro que adquirió el Gobierno de Venezuela para ornato de la casa Natal del Libertador.
La anécdota  de cuando Tito Salas acudió al llamamiento del Ministro del Estado de Francia para proponerle un cuadro que representara en tríptico la guerra Mundial de 1914. El Ministro le dijo: con quien deseo hablar es con el maestro.
Soy yo, señor.- como un ¡chiquillo- en cuanto estimas vuestro trabajo?- en lo que quieran darme. Me basta y sobra con la honrosa proposición. ¿No sabéis que se trata de inmortalizarle en el Luxemburgo?- Y  se rememora el episodio, - que por las mejillas del glorioso muchacho corrieron dos lágrimas, y entonces el magistrado tomando entre sus manos aquella cabeza, en que el cielo depositó el tesoro de la inspiración y el talento, puso en beso paternal sobre la frente, algo así como el óleo consagrador de un elegido de la gloria.- Y ahora- agregó el Ministerio-concédeme la honra de conducirte en mi coche a tu casa.
¡Así es, Don Tito Salas¡ grande y glorioso en Europa, y grande y glorioso en su patria, y grande y glorioso estrechando la mano de humilde provinciano, cuando su mano de artistas inmortal estrechó la mano en la casa Natal del Libertador,  dio a la vez una recomendación para el Doctor Vatista Galindo, para la fecha Secretario del General Juan Vicente Gómez, con la que Rodríguez ,consiguió decorarle a este Doctor una Quinta en Maracay.
Don Tito Salas. Nació el 8 de mayo de 1889. En antímano, pueblo cercano a Caracas. En la actualidad vivió tranquilo con sus tres hijas y sus nietos en su residencia colonial “El Toboso” en Petare, gozando de prosperidad y felicidad.

Entre las investigaciones escribe Jose Juan Rodrìguez en  Carache el 9 de febrero de 1959  que la señorita Simona Perdomo, familiar del Padre Perdomo que fue Edecán del Ejército libertador, vivió y murió en Carache en 1912 de ciento cinco años daba ciertos detalles del Libertador su manera de andar su galantería en el baile por que a ella le tocó bailar con él, y como se hospedó en su casa ella conservó la silla en que se sentó hasta días antes de su muerte que se la regaló al Pbro. José Isaías Sánchez Vicario de Carache en esos días y este cura por salir inesperadamente de esta ciudad se la regaló a la tìa de Josè Juan Rodríguez llamada María Antonia Quevedo de Quevedo, y al morir ella se la dejó a el
     Fue galardonado por su importantes obras  entre ellas en la  Seccional Trujillo El Colegio Nacional de Periodista. En la Federación de Trabajadores del Estado Trujillo. Núcleo Universitario Rafael Rangel, Grupo Escolar Dr Ernts, Comité de  Encuentro Nacional en Defensa de la Cultura “Aquiles Nazoa”,Consejo Municipal del Distrito Carache, Ateneo de Carache entre otros

Reseña  2   Texto: Lourdes Viloria Rodríguez
    Nació el 19 de mayo de 1897, en el pueblo de Carache; fueron sus padres Abelardo Rodríguez y Zoila Quevedo de Rodríguez, tuvo siete hermanos; su padre fue un cultivador de las artes asociadas al quehacer religioso de su pueblo, en la confección de esculturas y pinturas para el templo; es por eso que sus primeros pasos por la vida, fueron dentro de un taller de artes, donde aprendió las primera letras y no tuvo otro maestro después de su padre, los libros continuaron guiándolo por los caminos del arte, la belleza y la cultura. Luego al arribar los siete años bocetaba los pordioseros que deambulaban por las calles de su pueblo, las primeras pinturas estuvieron ligadas al aspecto religioso, por los múltiples encargos procedentes de los templos; en la Casa Parroquial de Carache se conserva el Bautismo de Cristo pintado por José Juan entre los años de 1914 y 1920, se dedicó a la pintura de decoración como ayudante del artista italiano Don Luis Fontana, entre las obras de este tipo aún se conservan en la población de Chejende y Cuicas algunas casas decoradas por él. El 26 de noviembre de 1920, fue inaugurada una estatua del Libertador realizada por este artista y la cual perduró en la Plaza de Carache hasta 1938. En 1926 se traslada a Caracas, con el deseo de conocer las obras de Tovar y Tovar, Michelena y Cristóbal Rojas. Para esa fecha, Tito Salas decoraba la Casa Natal del Libertador, sitio donde José Juan tuvo la oportunidad de apreciar de cerca su técnica y manera de pintar. Al regresar a Trujillo continúa pintando, pero ahora se adentra por nuevos caminos, como fue el de la docencia que ejerció con mucha dedicación y tesón hasta el momento de su jubilación en mayo de 1967. En el año de 1929 contrae matrimonio con su prima Josefa Griselda Falcón, del cual nacieron cinco hijos: Abelardo, Gerardo, José Juan, Carmen Josefina y Joaquín. Continuó pintando prefiriendo los cuadros de Bolívar y sus hazañas, prueba de esto las vemos en el Salón de Sesiones de la Alcaldía de Carache, donde decoró las paredes con cuadros alusivos a la gesta libertadora. Vivió en Mirinday gran parte de su vida. En 1977 siendo la ciudadana Mariana de Arrieche, Presidente del Concejo Municipal de Carache, fue nombrado “Hijo Ilustre” y condecorado con una serie de galardones. Ocupó el cargo de Presidente del Ateneo de Carache, desde su fundación hasta el momento de su muerte, igualmente el de Cronista de la Ciudad. José Juan Rodríguez Quevedo fue pintor, escultor, carpintero y muere en Carache el 07 de enero de 1990 a la edad de 92 años.


Estatua de El Libertador modelada Por Jose Juan Rodriguez en la Plaza Bolivar de Carache


Jose Juan Rodriguez (Abajo tercero de Izquierda a derecha)





Jose Juan rodriguez
Su nombre Josè Juan Rodríguez, cuyos cuadros de pintura circuló y están en casi toda Venezuela. También hay en el exterior, y son el orgullo del Concejo Municipal del Municipio Carache, pues quien venga aquí y no contemple esas obras de arte, “no está en nada”, como dice la nueva ola.

Vivió a una cuadra de la plaza Bolívar de Carache, de ese lugar por el que tanto siente, y que la inspira tantas cosas, plasmadas en sus lienzos, vertidos en la más pura realidad y con temas actualizados.
“Lo que paso se queda, dice, y por eso hay que interpretarlo para no estar haciendo cosas imaginarias. “José Juan Rodríguez
José Juan Rodríguez, uno de los más preclaros valores trujillanos en el arte de la pintura, es un fiel heredero del talento de su padre, un cultivador de las artes asociadas al quehacer religioso de su pueblo en la confección de esculturas y pinturas para el templo.

Le visitamos en su casa para conversar un poco con él. Nos dice que está en convalecencia, luego de serios quebrantos de salud, de los que, por lo visto salió victorioso, así como salio del sarampión cuando estaba chiquito.

Libros y papeles colocados en forma desordenada en todas partes, pero que él les conocìa su sitio y no tiene que buscar mucho. Un viejo escrito con una máquina de escribir de las primeras que salieron, casi tapadas de periódicos, y un piso de ladrillo y algunos de sus cuadros, son testigos mudos de la vida de éste orgullo trujillano.

Entre los viejos papeles de Juan Rodríguez guarde de encuentran boceto de imágenes religiosas hechas por su padre, Don Abelardo Rodríguez, quien lo guió por el camino del arte, la belleza y la cultura, en un taller donde se hacia de todo.
Soy paisajista, afirmaba, aunque reconocía que lo que más pintò son imágenes religiosas, por los múltiples encargos que le hacen curas de las diversas parroquias.

Ya uno sin querer va buscando la tierra, expresa, pero todavía aspiro a hacer muchas cosas más jubilado de la docencia, la que ejerció con mucha dedicación y tesón, el artista recomienda a la nueva generación de pintores que actualicen el mensaje que plasman en un lienzo.

Es lamentable, expresa pero hay algunas cosas demasiado fuera de la realidad, que solo el pintor las entiende, pensando quizás que e público tiene que adivinarle lo que quiere decir.
Para el entrevistado eso no debe ser, pues el pintor como el periodista, tiene que expresar la realidad de un hecho.

Recuerda que su primera la hizo a la edad de siete años con una “María Auxiliadora”, para la iglesia de Santa Ana, luego siguió con sus cuadros y esculturas, que hoy son mostrados con orgullo en el lugar donde se encuentren.

Esta agradecido del pueblo Trujillano, que si ha reconocido su actividad a través de diversas instituciones y organismos que le han hecho entrega de placas de reconocimiento, las cuales tiene guardadas en un viejo baúl.
Además, afirmò, los organismos oficiales siempre me han tomado en cuenta, pero que en mi caso no tengo por que pasarlo desapercibido.
Cuando el general López Contreras, presidente de la Republica, para aquel entonces, le negó al pueblo de carache una escultura del padre de la patria, para ser colocada en la plaza Bolívar, José Rodríguez, no lo pensó dos veces para hacerla y colocarla en ese parque, donde permaneció hasta que la comunidad reunió para adquirir una de bronce, pues la hecha por el artista era de barro quemado.

La plaza Bolívar no tenía su escultura, y para la celebración del armisticio, José Juan Rodríguez propuso su donación, y aunque el presidente del consejo negó el permiso para su colocación, el presidente del Estado.
Juan Araujo, lo permitió y la obra de arte permaneció allí hasta el año 39.
Juan Rodríguez ve con satisfacción el resultado de su actividad docente.

Y es que tiene razón, pues allí esta la banda musical “Juan Landaeta”, y entre sus numerosos discípulos se encuentra el actual presidente del Consejo Municipal de este pintoresco pueblo.
Como consejo a las nuevas generaciones de pintores, Juan Rodríguez, recomienda que proyecten lo nuestro, y que se actualicen en sus mensajes.Entre sus pinturas vemos a varios cupidos, entre ellos, uno que somete a un león y lo hace llorar.

Esa es la fuerza del amor, dice, que como usted sabe domina al más pintao.
¿Indica con sus cupidos estar enamorado?
Siempre lo he estado pues quien en la vida no viva enamorado, tiene el espíritu muerto. Un cupido refleja la espiritualidad, agregó .
Para José Juan Rodríguez el claroscuro es su predilección, mientras que al impresionismo lo califica como el “alma de lo que se esta haciendo”.

Este genial artista no expone desde el año 45, cuando lo hizo en los salones del ejecutivo del Estado Trujillo, manifestando a que esto se debe a lo solicitado de sus cuadros, los cuales son encargados con meses de anticipación.